La música de Joseba Beristain puede describirse como cinemática, evocadora y profundamente atmosférica. Este compositor se caracteriza por crear piezas que equilibran lo melódico y lo emocional. Sus composiciones suelen apoyarse en instrumentación orquestal—pianos íntimos, cuerdas envolventes, vientos sutiles— que se combinan a veces con elementos electrónicos o minimalistas, generando paisajes sonoros que invitan a la contemplación.
En muchas de sus obras, hay un sentido de melancolía luminosa o nostalgia contenida, como si cada pieza fuese un recuerdo que se desarrolla lentamente. También tiene una sensibilidad muy afinada para el acompañamiento visual, lo que se refleja en su trabajo para documentales, cortos y películas, donde su música no sólo acompaña sino que amplifica el relato visual.